Vestida para brillar con luz propia
Se acerca la Navidad, y con ella las fiestas. Una vez elegido el cotillón, sólo falta elegir el atuendo.Una opción genial para la Nochevieja es ir como las burbujitas de Freixenet, vestida de oro.
Algunas propuestas doradas: una opción para las más discretas, en dos tonos, con escote no muy pronunciado y largura midi, el vestido de Vera Wang es perfecto para las que quieran brillar sin llegar a cegar ; ) Me gusta mucho por su toque romántico, además admite tanto zapato plano como tacón. Y si te las apañas con los complementos lo puedes llevar a fiestas más informales o a fiestas más vestidas.
Aunque si tu objetivo es deslumbrar entonces mejor opta por el vestido de abajo de Antonio Pernas: escotazo, minifalda y oro mate, una opción ultra sexy con la que es imposible pasar desapercibida. Me gusta porque dentro de lo “atrevido” es muy sencillo en el corte, además el color, oro mate tirando a bronce, es muy galmuroso.
Para las que no quieren renunciar al toque chic, el talle imperio y los flecos del vestido de Jorge Vazquez es la mejor opción: brillos con moderación y elegancia clásica todo en uno. Para este vestido sí que es imprescindible taconazo.
Si tienes claro que quieres brillar pero no sabes si hacerlo con destellos dorados o plateados, no sufras, no tienes por qué elegir, hazte con este vestido de Alessandro Dell´aqua, escote pronunciado y tirantes finísimos. El vestido es cruzado. No me gusta mucho el lazo que utiliza para sujetarlo, creo que quedaría mejor con un cinturón, dorado o plateado, finísimo de esos tipo años 70. O con un fulard estrecho, de los que se llevan tipo corbata, en dorado ó plateado también. También se podría sujetar con un broche.
Otra opción, brillar en cada paso que das, para eso es imprescindible que te hagas con alguno de estos zapatos: las sandalias de la izquierda son de Manolo Blahnik, pero en casi cualquier marca de calzado es fácil encontra unas sandalias de este tipo, perfectas para vestir tus pies en cualquier fiesta. Y, como no, también he encontrado bailarinas para esta ocasión, son de Miu Miu y ¡me encantan! Femeninas, estilosas y brillantes, muy brillantes.

No sólo los zapatos, también el resto de los complementos pueden ser dorados, o sólo los complementos, si no te atreves con el total gold look. En bolsos, a mi me han encantado estos tipo cajita en piel teñida, son de Nancy González, ahora vosotras elegís: ¿oro, plata o bronce? El toque vintage, el bolso tipo limosnera de Christian Livingston, a base de escamas metálicas, color oro viejo, de distinto tamaño. Ideal para nostálgicas de la la Belle Époque.
Para el resto del look dorado un clásico básico: joyas de oro. Éstas también son llevables de día, así que son prácticas. A la izquierda, brazaletes de Herve Van Der Straeten. En cuanto a pulseras, los brazaletes son mis favoritos, me parecen muy cómodos. Me gusta especialmente llevar más de uno en una sola muñeca. Además, cuando llevo brazaletes, opto por llevar pendientes discretos para que el brazalete sea el prota pero, como todo, eso va en gustos. En las orejas: los aros son una apuesta segura. A mí, éstos de Robin Woodard me han gustado mucho porque son unos aros sencillos, pero algo trabajados, con muescas como si fuera una espiga de trigo girada sobre sí misma, en vez los clásicos lisos y lasos. Los elijas como los elijas, las criollas siempre son favorecedoras, y además, más grande o más pequeñas, suelen ser tendencia siempre.
Kirsten Dunst
Ya comenté el otro día, y lo he dicho en varias ocasiones desde que hago este blog, que creo que Kirsten Dunst es muy estilosa, la verdad es que sin ser una de mis actrices favoritas (tampoco he visto muchas pelis suyas), reconozco que también me gusta como actriz. Ahora parece que es una de las chicas del momento, al menos en las revistas de moda, sobre todo debido a la promo de su última peli “Elisabethtown”, que se acaba de estrenar en España (además este verano ha estado rodando con Sofia Coppola la vida de Maria Antonieta), que ha hecho que se haya recorrido medio mundo para los estrenos, festivales de cine y ruedas de prensa, y haya salido en mil revistas concediendo entrevistas. Yo me alegro, porque así por fin las estilistas españolas parecen haberse dado cuenta de que es una tía con gusto y estilo vistiendo.

Para mi gusto, tiene doble mérito porque triunfa tanto en la noche como en el día con los estilismos que elige, siempre con un toque vintange o apostando por mezclas arriesgadas, y consiguiendo un estilo propio, que ha ido mejorando bastante con el tiempo (al principio era un poco cursi), que es más de lo que se puede decir de otras actrices. En la foto de arriba, por ejemplo: chaqueta oscura clásica, camiseta de algodón con motivos apaches y un collar de brillantes anudado al final. La camiseta le quita formalidad a la chaqueta y llevar el collar anudado, en plan casual, le da el toque chic y personal. En la foto no se vé, pero lo llevaba con vaqueros oscuros y botas (por debajo del vaquero) negras con algo de tacón.
En las fiestas y en la alfombra roja es donde saca lo mejor de su estilo, tres ejemplos: Opción A: mono camisero verde ¿cómo darle glamour y el toque chic para poder llevarlo por la noche? Con taconazo negro de Christian Louboutin (éstos zapatos los ha llevado a multitud de estrenos, siempre en negro, en beige o en rojo), cartera de mano, siempre femenina, y un moño de esos medio desechos o medio recojidos. Resultado: femenino, chic y muy sexy. Opción B: vestido de alta costura de Christian Lacroix, el recojido tiene más volumen y es más sofisticado que el anterior, pero sigue siendo poco estructurado, para no parecer Sissi ¿cómo adapta el vestido a su edad? con bailarinas, en vez de tacón, y con pendientes muy pequeños, así, y a pesar de ser un vestido de alta costura de Lacroix, evita un look muy barroco, que sería excesivo y le echaría años encima, y consigue al mismo tiempo estar elegante. Opción C: vestido largo hasta el suelo, de tirantes y talle imperio. El vestido es largo así que el pelo lo lleva suelto y poco trabajado, en vez de moño, la ausencia de joyas, sólo lleva una cadena de oro larga y muy fina, y el maquillaje natural hacen el resto. Resultado: actual, elegante, adecuado al evento (la fiesta Cartier), a su edad y a su estilo (el toque retro del talle alto).
Aunque en trajes de noche, los favoritos de Kirsten Dunst son los vestidos blancos, si buscais fotos de ella en la red podréis comprobar su debilidad por los vestidos, casi siempre cortos o midi, y las blusas blancas. Yo he elegido tres. El primero es una opción perfecta para la “alfombras rojas invernales”, así evita congelarse: debajo del vestido un jersey de manga larga y cuello alto negro pegado al cuerpo, medias semitupidas, negras también y taconazo. El resultado no es tan romántico como si llevara el vestido sin jersey, pero me encanta, me parece muy actual, un poco como algunos estilismos de Marc Jacobs para sus desfiles, la cartera de mano y el pelo recogido hacen el resto. El segundo es una especie de minikimono, también con una especie de “bajofalda” , en este caso en tul negro con lentenjuelas, y con fajín negro. Es el vestido que más me gusta de los tres, y también me gusta cómo le queda el pelo corto. El estilismo es más moderno, más actual, como pasaba con el mono verde. Si os fijáis en ambos casos lleva los mismos zapatos de Louboutin que os he dicho antes. El último vestido blanco con el que ha acudido a un estreno, el de la derecha, es también el más sofisticado: muy armado y con drapeados, parece inspirarse en el siglo XVII, ¿se adelanta a la tendencia que dicen marcará la peli sobre la reina francesa? En este caso, de nuevo la ausencia de joyas llamativas, la largura del vestido y los zapatos, que no son en punta, sino redondeados y con mucho menos tacón, consiguen que no quede “señorona”.
Pero Kirsten también triunfa con sus estilismos más allá de la alfombra roja. Para la calle suele elegir: vaqueros, prendas vintage, mezclas que, en principio, parecen imposibles, y calzado de todo tipo pero siempre plano. A mí me encanta el conjunto de la izquierda: la falda a la cadera con algo de vuelo, pero sin estar armada, la camiseta marinera desestructurada, muy ochentera, todo con un cinturón ancho de cuero con tachuelas, también a la cadera, más como adorno que otra cosa, y bailarinas doradas. Una mezcla que si te la comentan a lo mejor no te atreverías con ella, pero que vista en ella parece una apuesta ganadora, yo no me hubiera resistido a ponerme unos pendientes retro o unos brazaletes de rollo tribal. La segunda opción es más arriesgada, supermini vaquera, camiseta blanca larga y caída, con botas planas de caña alta hasta debajo de la rodilla, muy estrella del rock, de primeras dificil de llevar como no tengas un tipo determinado. Ahora bien, para rematar el look con un abrigo vintange de los años 60 y salir airosa, necesitas algo más que buen tipo o estar delgada, necesitas ESTILO, y eso a Kirsten Dunst le sobra. El conjunto lo completa con un bolso 2.55 vintange también. Finalmente, en la foto de la derecha, con vaqueros, botas negras de media caña por fuera, blusa negra y chaqueta blanca inspirada en las chaquetas de chaqué pero reducida de tamaño y entallada, con un bolso tipo bandolera de cuero colgado del brazo consigue el look perfecto para un concierto o quedar con los amigos para tomas unas copas, cómodo y muy cool.
















































































A propósito que si queréis un estudio no sólo del traje sino también desde un punto de vista no sé si sociológico o antropomórfico merece la pena ver los cuadros que pintó Sorolla sobre las gentes españolas por decirlo de alguna manera. Yo ví los vocetos en una exposición en el Thyssen hace unos años, el original fue un encargo para una sala de la Hispanic Society en Nueva York, y es una pasada, el tío se debió recorrer España entera y no sólo reflejó en sus pinturas, que son a tamaño natural por cierto, las vestimentas sino también los rasgos físicos típicos de cada zona. Eso sí, sólo hombres y mujeres de clase baja, vamos el pueblo llano. Es muy curioso además, porque algunos los saca con ropa de invierno y a otros con ropa de verano, supongo que dependiendo de cuándo estuvo en cada zona.
























¿Los complementos? Bueno, el bolso Birkin sería un digno homenaje, pero a mí me gustan más las nuevas generaciones y el bolso de punto de Gerard Darel me encanta, para acompañar el conjunto las botas de caña alta y tacón que lleva Charlotte en el anuncio son bonitas, aunque con medias tupidas y bailarinas, en plan Marc Jacobs, también quedaría genial. Ésta es una de las tendencias, seguirla o no es cosa nuestra.








Ella, Ally McGraw está maravillosa, la historia es bonita, aunque empieza ya dando pistas sobre la cantidad de pañuelos que vas a usar mientras la veas, la banda sonora mítica. Para los detractores de las pelis románticas, sólo os diré que si Love Story se hubiera hecho hoy, estoy segura que ni Sandra Bullok ni Meg Ryan la hubieran protagonizado. Y que, no en vano ganó cuantro Oscars. Para las fashionistas: por fin una tendencia sacada de una peli que merece la pena ver, porque salvando las de Hitchcock, la verdad es que o las pelis son malas, o no es verdad que se puedan sacar ideas chulas para vestirse. 